
La FIFA adelantó el partido de octavos de final por amenaza de tormenta eléctrica. El duelo será el domingo a las 12:00 horas en el Estadio Azteca.
La FIFA confirmó este viernes un cambio de horario para el partido de octavos de final entre México e Inglaterra, programado para el domingo 5 de julio en el Estadio Azteca. El encuentro, originalmente fijado a las 18:00 horas, se adelantó a las 12:00 del mediodía (19:00 horas en Londres) debido a pronósticos de tormenta eléctrica y por razones de seguridad ante posibles festejos. La decisión, informada a dos días del duelo, replica lo ocurrido en el partido México-Ecuador, que también fue retrasado por una hora por condiciones climáticas. El cambio beneficia a la afición mexicana, que podrá disfrutar del partido en un horario similar al de los Mundiales de 1970 y 1986.
Un cambio de última hora por razones climáticas y de seguridad
El horario inicial del partido estaba pactado desde el sorteo de grupos en diciembre pasado. Sin embargo, los pronósticos meteorológicos para la tarde del domingo en la Ciudad de México anticipan una tormenta eléctrica, lo que llevó a la FIFA a tomar la decisión de adelantar el encuentro. Además, el organismo consideró factores de seguridad ante la posibilidad de festejos masivos, luego de los incidentes registrados tras el partido contra Ecuador, donde una estampida en el Ángel de la Independencia dejó cuatro personas fallecidas. El partido entre Brasil y Noruega, que se disputará en Nueva York, también sufrió una modificación y se jugará una hora más tarde.
Un horario que beneficia a México y a la televisión inglesa
El cambio de horario tiene implicaciones estratégicas para ambas selecciones y sus aficiones. Para México, el partido se disputará al mediodía, un horario que remite a los encuentros históricos del Tricolor en los Mundiales de 1970 y 1986, cuando el país fue anfitrión. Para Inglaterra, el partido pasará de la 1:00 de la madrugada del lunes a las 19:00 horas del domingo, un horario mucho más favorable para la audiencia televisiva británica. Este ajuste podría incrementar la audiencia global del encuentro.
La altura y la falta de adaptación, aliados de México
El Estadio Azteca, con sus 2,240 metros sobre el nivel del mar, sigue siendo un factor determinante. La selección inglesa llegará a la Ciudad de México este viernes y tendrá apenas un entrenamiento previo en Cantera, las instalaciones de los Pumas de la UNAM, antes del duelo del domingo. La falta de adaptación a la altitud, sumada a la contaminación de la capital, podría jugar en contra de los futbolistas ingleses y favorecer al Tricolor, que aspira a llegar a los cuartos de final.
El llamado de Sheinbaum a la prudencia
La presidenta Claudia Sheinbaum ha pedido en reiteradas ocasiones a la afición celebrar con prudencia en las calles de la Ciudad de México. El cambio de horario a una hora más temprana podría influir en la dinámica de los festejos, pero las autoridades mantendrán un operativo de seguridad para prevenir incidentes como los ocurridos tras el partido contra Ecuador. La combinación de un horario diurno y el llamado a la responsabilidad ciudadana busca garantizar que la fiesta deportiva no se convierta en una tragedia.
Implicaciones para el desarrollo del partido
El horario de las 12:00 horas implica que el partido se jugará bajo condiciones de mayor calor y radiación solar, lo que podría afectar el rendimiento físico de los jugadores, especialmente de aquellos no acostumbrados a las condiciones de la Ciudad de México. Para México, que está aclimatado a la altitud y al clima de la capital, este factor podría ser una ventaja adicional. La decisión de la FIFA, aunque tomada por razones de seguridad y clima, termina beneficiando al equipo local en su búsqueda de un lugar en los cuartos de final.
Cierre editorial
El cambio de horario del partido México-Inglaterra es una decisión que trasciende lo logístico. La FIFA ha priorizado la seguridad de los aficionados y las condiciones climáticas sobre el calendario establecido, una muestra de que la organización del Mundial 2026 está atenta a los imprevistos. Para México, el partido al mediodía representa una oportunidad de jugar en condiciones conocidas y con el apoyo de una afición que sueña con ver al Tricolor en cuartos de final. La altura, el calor y la falta de adaptación de Inglaterra son factores que pueden inclinar la balanza. El domingo, el Estadio Azteca será testigo de un duelo que podría marcar el rumbo de la selección en este Mundial. La prudencia y la celebración responsable son tan importantes como el resultado en la cancha.
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