30 · 08 · 2026
Economía · Comercio exterior
México sale avante ante el proteccionismo de Estados Unidos: Ebrard
Marcelo Ebrard asegura que México ha resistido el proteccionismo de EU, pero advierte que la innovación será decisiva para generar riqueza en la próxima década.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, afirmó que México ha salido avante frente al giro proteccionista de Estados Unidos, aunque advirtió que el país enfrenta su mayor reto económico del siglo. Al participar en la quinta reunión plenaria de la bancada de Morena en la Cámara de Diputados, atribuyó parte de la respuesta mexicana a las negociaciones encabezadas por la presidenta Claudia Sheinbaum. El funcionario sostuvo que la siguiente etapa no dependerá únicamente de exportar más o atraer inversión, sino de aumentar la innovación nacional. Según las cifras que presentó, solo 9% de las patentes tramitadas en México este año correspondió a desarrollos nacionales, una brecha que consideró determinante para la riqueza futura.
El proteccionismo redefine la relación con Estados Unidos
Ebrard enmarcó su exposición en un escenario internacional marcado por las políticas proteccionistas del gobierno estadounidense. Ante diputadas y diputados de Morena, sostuvo que la magnitud del desafío no tiene precedente para México en este siglo y consideró que la estrategia desplegada hasta ahora ha permitido contener sus efectos.
El secretario destacó la intervención directa de la presidenta Claudia Sheinbaum en las conversaciones con Donald Trump. Aseguró que la mandataria revisa personalmente la agenda bilateral y que ambos sostuvieron una nueva llamada el viernes previo a la reunión legislativa.
La valoración positiva corresponde al gobierno federal. Para medir su alcance será necesario observar, además de los anuncios políticos, el comportamiento de las exportaciones, la inversión, el empleo formal y los costos que enfrentan las industrias mexicanas integradas a las cadenas de América del Norte.
México enfrenta el reto más grande en lo que va del siglo.
Innovar para dejar atrás el modelo de ensamblaje
El eje de la intervención fue la capacidad tecnológica del país. Ebrard planteó que aumentar exportaciones, atraer inversión extranjera y administrar los aranceles ya no bastan en una economía en la que la inteligencia artificial, la robótica y otros desarrollos modifican con rapidez el contenido de las industrias.
Desde su perspectiva, México necesita transitar de un modelo concentrado en el ensamblaje y la manufactura hacia otro con mayor conocimiento, propiedad intelectual y contenido nacional. La advertencia no implica abandonar la base industrial, sino elevar el valor agregado que se genera dentro del país.
Ese cambio exige una política de largo plazo: formación científica y técnica, financiamiento para empresas innovadoras, vinculación entre universidades e industria, compras públicas estratégicas y condiciones para que las patentes se conviertan en productos y procesos competitivos.
La brecha de patentes revela el desafío tecnológico
Como indicador del rezago, Ebrard dijo que apenas 9% de las patentes tramitadas en México durante 2026 correspondió a innovaciones nacionales y que el resto provino del extranjero. También comparó el ritmo de otorgamiento: por cada patente concedida en México, afirmó, China otorgó 800 y Estados Unidos 270.
Las cifras fueron presentadas por el secretario durante la plenaria y expresan una diferencia de escala, aunque no sustituyen un análisis que considere población, inversión en investigación, estructura productiva y criterios de cada oficina de propiedad industrial.
El dato central, sin embargo, permanece: si México busca que la relocalización de cadenas productivas produzca crecimiento sostenido, deberá ampliar la creación y adopción de tecnología propia, así como la capacidad de las empresas para escalarla.
Ajustes arancelarios y reducción de importaciones asiáticas
Ebrard también defendió los ajustes arancelarios aplicados desde el 1 de enero a 1,463 fracciones de importaciones procedentes de China y otros países de Asia. Explicó que la medida buscó responder a prácticas comerciales desleales y proteger alrededor de 350 mil empleos en calzado, textiles, vestido, acero y automóviles.
De acuerdo con los resultados expuestos por el funcionario, entre enero y mayo de 2026 las importaciones totales incluidas en esas fracciones disminuyeron 23.2% respecto del mismo periodo de 2025, mientras las provenientes específicamente de China bajaron 28%.
Una menor importación no equivale por sí sola a una política industrial exitosa. La evaluación completa deberá mostrar si la producción nacional sustituyó esas compras, si se preservaron empleos de calidad, cómo evolucionaron los precios y si las empresas ganaron productividad sin trasladar costos excesivos a consumidores y productores.
Perspectiva editorial
Resistir los aranceles no sustituye una política de innovación
La capacidad negociadora es indispensable para reducir la incertidumbre comercial, pero la fortaleza económica de México no puede depender únicamente de obtener excepciones o contener nuevos gravámenes.
La advertencia de Ebrard sobre las patentes apunta al problema estructural: el país necesita producir más conocimiento, incorporarlo a sus empresas y convertirlo en mejores empleos. Para lograrlo se requieren metas públicas verificables, presupuestos estables y coordinación entre educación, ciencia, industria y financiamiento.
Los ajustes arancelarios pueden ofrecer tiempo a sectores vulnerables, pero ese margen debe utilizarse para elevar productividad, contenido nacional y capacidad tecnológica. Sin esa transformación, la protección corre el riesgo de aplazar las dificultades en lugar de resolverlas.
