Banobras impulsa carreteras mixtas en Veracruz por 2,689 mdp.

Ampliación Tihuatlán-Tuxpan y rehabilitación Córdoba-Veracruz generarán más de 2,500 empleos. Mejoran conectividad comercial del sureste.

Banobras anunció dos proyectos carreteros de inversión mixta en Veracruz. Se trata de la ampliación del tramo Tihuatlán-Tuxpan y la rehabilitación del tramo Córdoba-Veracruz. En conjunto, suman una inversión de 2 mil 689 millones de pesos. Los recursos provienen de esquemas público-privados que permiten acelerar la modernización de la red federal. La ampliación de Tihuatlán-Tuxpan requerirá 2 mil 88 millones de pesos. La rehabilitación de Córdoba-Veracruz, 601 millones de pesos. Ambos proyectos mejorarán la seguridad vial, reducirán tiempos de recorrido y fortalecerán la conexión comercial entre el centro y el sureste del país. Se generarán más de 2 mil 500 empleos directos e indirectos durante la construcción.

Ampliación Tihuatlán-Tuxpan: de dos a cuatro carriles

El tramo Tihuatlán-Tuxpan forma parte de la Carretera Troncal Golfo-Centro. La ampliación abarcará del kilómetro 224+800 al 243+700, una longitud de 18.9 kilómetros. Actualmente es una vía de dos carriles (tipo A2). Se convertirá en una autopista de cuatro carriles (tipo A4) con pavimento de concreto hidráulico.

La inversión total asciende a 2 mil 88 millones de pesos. El plazo de construcción es de 18 meses. Se construirán seis puentes, dos entronques, dos casetas de cobro y 35 estructuras menores. La obra generará 700 empleos directos y 900 indirectos. Beneficiará directamente a los municipios de Tihuatlán y Tuxpan.

Beneficios directos para la movilidad y seguridad

El proyecto responde a la saturación actual de la autopista. En 2024 se registraron 494 accidentes en este tramo. El aforo diario promedio es de 9 mil 137 vehículos, de los cuales 2 mil 138 son de carga. La ampliación reducirá la sobresaturación y el índice de siniestralidad.

También disminuirá los tiempos de recorrido y mejorará la conexión comercial del centro del país con el sureste. La vía es clave para el traslado de mercancías hacia el puerto de Tuxpan y la región del Golfo. Con cuatro carriles, la fluidez aumentará significativamente.

Rehabilitación Córdoba-Veracruz: pavimento de alta resistencia

El segundo proyecto es la rehabilitación del tramo Córdoba-Veracruz, del kilómetro 45+000 al 55+000. Son 10 kilómetros de pavimento deteriorado. Se aplicará concreto hidráulico de alta resistencia (MR 48 kg/cm2). También se construirá un entronque.

La inversión es de 601 millones de pesos. El plazo de ejecución es de 12 meses, de abril de 2026 a abril de 2027. Generará 300 empleos directos y 700 indirectos. El municipio beneficiado es Veracruz (Boca del Río y zona conurbada).

Una autopista con nivel de servicio crítico

El tramo Córdoba-Veracruz presenta hoy un nivel de servicio “F”, el más bajo en la escala de tránsito. Significa flujo inestable, con congestionamientos frecuentes y velocidades reducidas. En 2024 se registraron mil 200 accidentes en este segmento.

La rehabilitación incrementará la seguridad y disminuirá la siniestralidad. También prolongará la vida útil del pavimento. El aforo diario es de 2 mil 922 vehículos, con 140 unidades de carga. La mejora beneficiará tanto al turismo como al transporte de mercancías hacia el puerto de Veracruz.

Proyectos complementarios en Hidalgo y Puebla

Aunque el foco es Veracruz, el documento menciona dos proyectos complementarios en el corredor Tulancingo-Nuevo Necaxa (Hidalgo y Puebla). La primera etapa abarca 22.257 kilómetros con inversión de 3 mil 500 millones de pesos. La segunda etapa suma 36.053 kilómetros con 6 mil 109 millones de pesos. En conjunto, estos tramos amplían la conectividad del Eje Golfo-Centro hasta la zona metropolitana de Pachuca y la Ciudad de México.

Estos proyectos, también de inversión mixta, consolidan un corredor estratégico que va desde Tuxpan, Veracruz, hasta Tulancingo, Hidalgo, y de ahí a Pachuca y la capital del país. La coordinación entre Banobras, la SICT y los estados es fundamental para su ejecución.

El papel de Banobras y la inversión mixta

Banobras actúa como banca de desarrollo para estructurar proyectos de asociación público-privada (APP) y financiamiento mixto. En estos casos, los recursos no provienen íntegramente del presupuesto federal. Participan inversionistas privados que recuperan su inversión a través de cuotas de operación o peajes.

Este esquema permite acelerar obras sin comprometer totalmente el gasto público. También transfiere riesgos de construcción y operación al sector privado. México ha utilizado este modelo con éxito en autopistas de alta demanda. Veracruz se beneficia ahora de esta estrategia.

Oportunidades estratégicas para el desarrollo regional

La ampliación de Tihuatlán-Tuxpan y la rehabilitación de Córdoba-Veracruz no son obras aisladas. Forman parte de una visión de corredor logístico que conecta los puertos de Tuxpan y Veracruz con el centro del país. Esto es relevante en el contexto del nearshoring: las empresas requieren infraestructura confiable para mover insumos y productos terminados.

Además, ambos proyectos generan empleos locales durante la construcción. Se estiman 2 mil 600 empleos entre directos e indirectos. La derrama económica beneficia a las familias de la región y dinamiza la economía local.

Próximos pasos y retos

Ambos proyectos ya tienen fechas de inicio definidas. Tihuatlán-Tuxpan comenzará una vez que se libere el derecho de vía y se firme el contrato de inversión mixta. Córdoba-Veracruz inició el 16 de abril de 2026 y concluirá en abril de 2027. El principal reto es mantener los plazos y evitar sobrecostos. También se requiere coordinar los trabajos con los gobiernos municipales para minimizar molestias a los usuarios durante la construcción.

La supervisión técnica por parte de Banobras y la SICT será clave. La transparencia en el uso de los recursos mixtos también es un elemento de confianza pública.

Cierre editorial

Las inversiones mixtas en carreteras de Veracruz demuestran que es posible modernizar la infraestructura sin esperar exclusivamente al presupuesto federal. Banobras cumple su papel de articulador financiero. Los tramos Tihuatlán-Tuxpan y Córdoba-Veracruz son prioritarios por su alta siniestralidad y saturación. Una vez concluidos, los usuarios ganarán seguridad y tiempo, y la región ganará competitividad.

El reto es replicar este modelo en otras carreteras del país. Veracruz tiene un enorme potencial logístico. Conectarlo mejor con el centro y el sureste es una inversión con retorno asegurado. Ahora falta ejecutar con disciplina y dar seguimiento ciudadano a cada peso invertido.


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