
La COESBIOH presentó una inversión acumulada histórica para proteger la biodiversidad hidalguense, que concentra el 25% de las especies de México en apenas 1% del territorio nacional.
Hidalgo tiene el 1% del territorio nacional pero alberga el 25% de la biodiversidad de México. Ese dato, presentado el 29 de junio por la titular de la Comisión Estatal de Biodiversidad de Hidalgo (Coesbioh), Erika Ortigoza Vázquez, define por qué la inversión ambiental en el estado tiene relevancia que va más allá de sus fronteras. El Gobierno de Hidalgo anunció una inversión histórica acumulada de 17 millones 30 mil pesos para fortalecer la conservación de la biodiversidad estatal, destinada a monitoreo, protección de especies emblemáticas y restauración de ecosistemas.
Una inversión que creció diez veces en cuatro años
El dato más revelador no es la cifra total, sino su trayectoria. El presupuesto anual para biodiversidad pasó de 2.3 millones de pesos en 2023, a 2.5 millones en 2024, 6.5 millones en 2025 y 6 millones para 2026. En cuatro años prácticamente triplicó su tamaño anual, reflejando una decisión de política pública deliberada.
Esa densidad de inversión se justifica por la riqueza del territorio: Hidalgo alberga más de cuatro mil especies de plantas vasculares, alrededor de 500 especies de aves y cerca de 160 especies de mamíferos, concentradas en apenas el 1% del territorio nacional.
Jaguar: monitoreo científico en la Sierra Gorda
El programa más ambicioso es el dedicado al jaguar (Panthera onca), cuya presencia ha sido registrada en la Sierra Gorda hidalguense, principalmente en los municipios de Pacula, Jacala de Ledezma, La Misión y Zimapán.
El gobierno estatal adquirió 80 cámaras de fototrampeo y collares de telemetría para estudiar los desplazamientos del felino y generar información científica sobre su comportamiento. Además, se han capacitado más de 40 brigadistas comunitarios para prevenir conflictos entre fauna silvestre y actividades ganaderas, y promover el reporte de avistamientos. La coexistencia con comunidades productivas es tan crítica para la sobrevivencia del jaguar como el monitoreo científico.
Guacamaya verde: corredor biológico de 11 mil hectáreas
La guacamaya verde (Ara militaris), especie en peligro de extinción, mantiene poblaciones en los municipios de Chapulhuacán y Tepehuacán de Guerrero. La Coesbioh desarrolla actualmente el estudio técnico para decretar el Corredor Biológico de la Guacamaya Verde, con una superficie aproximada de 11 mil hectáreas.
Se mantienen también acciones permanentes para combatir el tráfico ilegal de psitácidos mediante vigilancia, denuncias ciudadanas y campañas de concientización. El corredor, una vez decretado, otorgará protección legal a un territorio que hoy carece de ese estatus.
Mariposa monarca: Hidalgo como corredor estratégico
Aunque los principales santuarios de hibernación de la mariposa monarca están en Michoacán y el Estado de México, Hidalgo es un corredor biocultural estratégico durante su migración anual desde Canadá. Millones de ejemplares utilizan como sitios de descanso y alimentación el Parque Nacional Los Mármoles, Parque Nacional El Chico, Parque Nacional Tula y la Reserva de la Biosfera Barranca de Metztitlán.
Sin puntos de descanso y alimentación adecuados en la ruta migratoria, las poblaciones se debilitan antes de llegar a los santuarios. La función de corredor es tan crítica como la hibernación misma.
Puma, oso negro y los seis felinos de México
El Corredor Biológico de Actopan, decretado en 2020, fue fortalecido para convertirse en el Corredor Biocultural del Mezquite y el Puma, con investigación científica, restauración ecológica, educación ambiental y turismo de bajo impacto.
Un hallazgo notable: Hidalgo registra el punto más austral de distribución del oso negro americano (Ursus americanus) en México, localizado en la comunidad de El Aguaje de Cerro Prieto, municipio de La Misión.
El dato de mayor peso en términos de biodiversidad: Hidalgo es una de las pocas entidades del país donde existe evidencia oficial de los seis felinos silvestres de México: jaguar, puma, ocelote, margay, lince o gato montés y yaguarundí, este último registrado mediante cámaras trampa en el Parque Nacional Los Mármoles.
Hidalgo: estratégico para la conservación nacional
La riqueza biológica de Hidalgo no es accidental. El estado conecta ecosistemas de la Sierra Madre Oriental con el altiplano central, la Huasteca con la zona semiárida del Valle del Mezquital, y los bosques templados del norte con las selvas del sur. Esa diversidad de ambientes en territorio relativamente pequeño genera condiciones excepcionales para la biodiversidad.
El Parque Nacional Los Mármoles —en el municipio de Zimapán— aparece mencionado múltiples veces como zona de presencia confirmada de jaguar, yaguarundí y mariposa monarca. Su conservación es parte de la red de conectividad ecológica del centro del país.
Cierre editorial
Hidalgo tiene un patrimonio natural que la mayoría de los mexicanos desconoce. Los seis felinos silvestres del país en un solo estado. El punto más austral del oso negro americano. Corredores críticos para la mariposa monarca. Poblaciones de guacamaya verde en peligro de extinción. Jaguares en la Sierra Gorda.
La inversión de 17.3 mdp acumulada y la institucionalidad de la Coesbioh son pasos en la dirección correcta. Pero la conservación de la biodiversidad exige financiamiento sostenido, marcos legales sólidos —como el corredor de la guacamaya verde pendiente de decreto— y participación comunitaria real. Ambas condiciones deben darse al mismo tiempo.
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