México reduce gasto militar 33% en 2025

El país recorta su presupuesto de defensa a 13,600 mdd, contrastando con el récord mundial en armamento, según informe del SIPRI.

México redujo un tercio su gasto militar durante 2025, alcanzando los 13,600 millones de dólares. Esta disminución del 33% contrasta con el récord histórico mundial en inversiones armamentistas. El informe del Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI), dado a conocer esta semana, muestra cómo el país pasó del puesto 22 al 30 en el ranking global de gasto en defensa. La reducción implica un cambio relevante en la política de seguridad nacional, especialmente porque se produce tras un 2024 con máximos históricos. El recorte ocurre en un contexto donde el mundo destinó 2.89 billones de dólares a gastos militares.

Un viraje en la política de defensa nacional

Durante 2024, último año del sexenio de Andrés Manuel López Obrador, México alcanzó un máximo histórico en su gasto militar con 20,500 millones de dólares. La administración entrante de Claudia Sheinbaum modificó esta tendencia, con un desplome del 33% en el primer ejercicio fiscal completo. Esta caída revierte una trayectoria ascendente que el país mantenía desde la declaración de la guerra al narcotráfico en 2006. El presupuesto de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) para 2026, sin embargo, sigue mostrando un aumento del 43.15% en términos reales desde 2018. La Guardia Nacional quedó ahora bajo control operativo de esta secretaría.

Contraste entre México y el rearme mundial

El gasto militar mundial alcanzó un máximo histórico en 2025, con un crecimiento real del 2.9%. Europa fue la región de mayor crecimiento, con un incremento del 14%, lo que refleja el impacto de la guerra en Ucrania. Estados Unidos, a pesar de reducir su gasto un 7.5% durante la administración de Donald Trump, sigue siendo el país con mayor inversión en defensa. China, India y Alemania registraron incrementos significativos, encabezando la carrera armamentista. México se ubica ahora entre los 40 países que más gastan en defensa, aunque perdió ocho posiciones en el ranking global.

El peso de México en la región centroamericana

El recorte de México impactó directamente las cifras de América Central y el Caribe, provocando una caída regional del 27% en el gasto militar hasta los 17,100 millones de dólares. La región de América Latina y el Caribe tuvo una inversión total de 72,000 millones de dólares en 2025, lo que representa un 6,3% menos que en 2024. Brasil se destaca como el mayor inversor de la región, elevando su gasto un 13% y llegando a los 23,900 millones de dólares. Colombia, en contraste, también redujo su gasto militar, aunque en una proporción mucho menor, del 1%.

Implicaciones económicas y sociales del recorte

El gasto militar representa para México el 0.7% de su Producto Interno Bruto (PIB), un porcentaje que se mantiene por encima del 0.5% registrado en 2016. A pesar de la caída de 2025, el país sigue destinando recursos significativamente superiores a los observados al inicio del sexenio de Felipe Calderón, con un gasto 158% mayor. La reducción de 2025, de aproximadamente 7,000 millones de dólares, representa un ahorro fiscal considerable. Este margen financiero podría reorientarse hacia partidas de gasto social o infraestructura. La recategorización de la Guardia Nacional y la expansión de funciones de la Sedena seguirán requiriendo recursos públicos crecientes.

Disciplina fiscal y oportunidad estratégica

El recorte del gasto militar se alinea con la política de austeridad y consolidación fiscal impulsada por la actual administración. México se suma a una tendencia global minoritaria, donde solo unos pocos países redujeron su inversión en defensa durante 2025. La caída mejora la posición de México en índices que miden la proporción del gasto militar respecto al gasto público total. El SIPRI proyecta que la carga militar global seguirá en aumento durante 2026 debido a crisis internacionales continuas. La trayectoria descendente en defensa ofrece una coyuntura para replantear prioridades presupuestales en favor del desarrollo nacional.

México modificó su senda de gasto militar tras años de incrementos sostenidos. La reducción de un tercio en solo un año representa un esfuerzo fiscal significativo. El país debe ahora asegurar que este ahorro se traduzca en mayor inversión social y productiva. La reconfiguración de las prioridades presupuestales exige una planeación estratégica de largo plazo. El reto para los próximos años será mantener la disciplina fiscal sin comprometer la seguridad nacional. Una política de defensa eficiente y acorde a las necesidades reales del país es un objetivo alcanzable. México tiene la oportunidad de demostrar que el desarrollo y la seguridad pueden caminar juntos.


OXÍGENO PURO MX | oxigenopuro.com.mx | Periodismo con enfoque en desarrollo y prosperidad compartida.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *