OCDE prevé desaceleración; México requiere inversión estratégica.

Ramírez Cuéllar llama a replantear modelo económico ante crecimiento estimado de 0.8% en 2026. Propone fortalecer Estado y diversificar exportaciones.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) presentó su informe “Perspectivas Económicas con foco en América Latina, junio de 2026”. El documento anticipa una desaceleración del crecimiento global del 3.4% en 2025 al 2.8% en 2026. Para América Latina, la caída es del 2.2% al 1.7%. En México, el pronóstico es aún más moderado: 0.8% en 2026 y 1.8% en 2027. Ante este panorama, el diputado federal Alfonso Ramírez Cuéllar señaló que el informe confirma la necesidad de replantear la estrategia económica. Propone una visión de largo plazo centrada en inversión productiva, fortalecimiento del Estado y equidad social.

Un diagnóstico que alerta sobre la fragilidad estructural

La OCDE advierte que la economía mexicana enfrenta múltiples desafíos. Entre ellos destacan la debilidad de la inversión privada, la incertidumbre comercial derivada de las tensiones en el T-MEC y la consolidación fiscal. La alta dependencia del mercado estadounidense —más del 80% de las exportaciones— expone al país a medidas arancelarias y cambios en la política comercial de su principal socio.

El informe también prevé una inflación persistente en torno al 3.9% durante 2026, con un descenso gradual hacia 2027. El déficit público se ubicaría en 3.6% del PIB. Frente a estos números, el organismo recomienda fortalecer los ingresos públicos, mejorar la eficiencia del gasto y ampliar el espacio fiscal para inversión productiva. También advierte sobre los riesgos de mantener subsidios generalizados a la energía.

La propuesta de Ramírez Cuéllar: inversión estratégica y Estado presente

El diputado Alfonso Ramírez Cuéllar, vicecoordinador de Morena en la Cámara de Diputados, fue contundente. “El diagnóstico de la OCDE confirma lo que venimos señalando: el crecimiento económico no puede sostenerse sin inversión pública estratégica, sin fortalecer los ingresos del Estado y sin una política social que proteja a quienes más lo necesitan”, afirmó.

Ramírez Cuéllar sostuvo que México requiere una transformación estructural de su modelo económico. “No puede depender exclusivamente del mercado externo ni del consumo interno. Se necesita una estrategia industrial que eleve la productividad, diversifique exportaciones y fortalezca el mercado interno con justicia social”, apuntó.

El legislador también se refirió a la disciplina fiscal. “No debe entenderse como recorte social, sino como eficiencia del gasto y combate a privilegios. El objetivo debe ser invertir mejor para crecer con equidad”, explicó.

Las recomendaciones de la OCDE para la región

El organismo multilateral señaló que, aunque América Latina ha mostrado resiliencia macroeconómica, el principal desafío será elevar el crecimiento de largo plazo en un entorno internacional cada vez más complejo. Entre sus recomendaciones específicas destacan:

1. Sustituir subsidios generalizados por apoyos focalizados, especialmente en energía, para reducir distorsiones y liberar recursos públicos.
2. Fortalecer la seguridad energética mediante inversión en energías limpias, avanzando en la transición energética como eje de competitividad.
3. Promover reformas estructurales orientadas a la productividad y la innovación, con énfasis en educación, infraestructura y mejora regulatoria.
4. Mejorar la eficiencia del gasto público y ampliar la base tributaria sin recurrir a aumentos generalizados de impuestos que afecten a los sectores más vulnerables.

México en la encrucijada: entre el bajo crecimiento y la oportunidad histórica

El crecimiento previsto de 0.8% para 2026 coloca a México entre las economías de más lento desempeño en la región. Factores internos como la inversión débil, la inseguridad y la incertidumbre regulatoria se combinan con factores externos como las tensiones comerciales y los altos costos financieros.

Sin embargo, el informe también deja espacio para el optimismo condicionado. Si México implementa reformas que mejoren la productividad, atraiga inversión estratégica (especialmente en el contexto del nearshoring) y fortalece su mercado interno, podría revertir la tendencia hacia 2027. La OCDE estima un repunte a 1.8% para ese año, todavía insuficiente pero con potencial de mejora.

Oportunidades estratégicas desde la perspectiva nacional

El llamado de Ramírez Cuéllar se alinea con una visión de desarrollo que trasciende los ciclos electorales. La propuesta de invertir en infraestructura, energía limpia y educación técnica es consistente con el Plan México y con las estrategias de otros países de la región que han logrado tasas de crecimiento más altas.

México tiene una ventana de oportunidad. La relocalización de cadenas de valor (nearshoring) demanda certeza jurídica, energía asequible y mano de obra calificada. El Estado puede y debe jugar un papel activo como facilitador, regulador e inversionista complementario. No se trata de sustituir al sector privado, sino de crear las condiciones para que ambos sectores crezcan de manera coordinada.

El reto fiscal es real. La recomendación de la OCDE de sustituir subsidios generalizados por apoyos focalizados es un punto de partida. También lo es la eficiencia recaudatoria: México sigue teniendo una carga tributaria baja en comparación con sus pares de la OCDE, pero cualquier aumento debe ser progresivo y no recaer en los hogares de menores ingresos.

Cierre editorial

El informe de la OCDE es un termómetro que mide la temperatura de la economía mexicana. Los datos son fríos: crecimiento de apenas 0.8% en 2026, alta dependencia externa, inversión privada débil. Pero el diagnóstico no es un destino. Las recomendaciones del organismo y las propuestas de Ramírez Cuéllar apuntan en una dirección clara: se necesita un Estado con capacidad de planeación, inversión estratégica y equidad.

La desaceleración global es real, pero no es excusa para la inacción. México puede elegir entre esperar que el entorno mejore o transformar sus propias condiciones estructurales. La apuesta por la innovación, la transición energética y la diversificación de exportaciones es viable. Requiere acuerdos políticos y continuidad en las políticas públicas. El costo de no hacer nada es seguir atrapados en el bajo crecimiento. El horizonte deseable es un desarrollo con justicia social, que es, al final, el único desarrollo sostenible.


OXÍGENO PURO MX | oxigenopuro.com.mx | Periodismo con enfoque en desarrollo y prosperidad compartida.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *