27 · 08 · 2026
Política · Medios
Lineamientos de derechos de audiencias buscan respuesta, no censura: Sheinbaum
La presidenta sostiene que las nuevas reglas buscan garantizar atención a las inconformidades del público; las sanciones, explicó, se relacionan con obligaciones como el código de ética, la defensoría y la respuesta a quejas.
La presidenta Claudia Sheinbaum defendió los nuevos lineamientos para proteger los derechos de las audiencias y sostuvo que su propósito es garantizar que concesionarios y prestadores atiendan las inconformidades del público, no censurar contenidos. Tras la aprobación de las reglas por la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones, la mandataria explicó que las multas se aplicarían cuando un medio sujeto a la regulación carezca de código de ética, no haya designado a una persona defensora de las audiencias o no responda a las quejas. Sheinbaum afirmó que su gobierno está en contra de la censura y reconoció que los lineamientos “siempre serán perfectibles”, por lo que su alcance dependerá de una implementación transparente y respetuosa de la libertad editorial.
La CRT aprobó los lineamientos tras una consulta pública
La Comisión Reguladora de Telecomunicaciones sometió el anteproyecto a consulta entre el 27 de julio y el 21 de agosto de 2026. El objetivo declarado fue establecer mecanismos para que las audiencias de radiodifusión y de televisión o audio restringidos puedan ejercer sus derechos frente a los prestadores de esos servicios.
El pleno del organismo aprobó después los lineamientos. La Cámara Nacional de la Industria de Radio y Televisión informó que recibió favorablemente el resultado y consideró que mantiene un equilibrio entre la protección de las audiencias, la libertad editorial, la libertad de expresión y la viabilidad operativa del sector.
De acuerdo con ese reporte, la consulta reunió cerca de 9 mil participaciones. La recepción de la industria no elimina el debate jurídico y público: el texto deberá demostrar en su aplicación que los mecanismos de protección funcionan sin convertirse en supervisión gubernamental de contenidos.
Lo que se pretende con estos lineamientos es garantizar los derechos de las audiencias.
Código de ética, defensoría y respuesta a las quejas
El modelo parte de obligaciones institucionales: contar con un código de ética, designar a una persona defensora de las audiencias y disponer de procedimientos accesibles para recibir, documentar, tramitar y responder observaciones o reclamaciones.
Sheinbaum explicó que las sanciones económicas se activarían por la ausencia de esos componentes o por no atender las inconformidades. Esa descripción corresponde a la postura expresada por la presidenta; la determinación de cada incumplimiento y de la sanción aplicable deberá ajustarse al texto regulatorio, al procedimiento de la autoridad y al derecho de defensa del prestador.
La defensoría no sustituye a una autoridad ni decide la línea editorial. Su función es servir como canal de interlocución con el público, dar seguimiento a los casos y emitir respuestas dentro de los plazos previstos.
Sheinbaum rechaza que se trate de censura
La presidenta sostuvo que durante la discusión quedó claro que no existe una motivación para censurar a los medios. Afirmó que la finalidad es lograr que las audiencias reciban respuesta cuando consideren vulnerados sus derechos y reiteró que su gobierno se opone a la censura.
La distinción es central. Un mecanismo de reclamación puede exigir que un prestador explique su actuación o cumpla obligaciones formales; no debe convertirse en autorización previa, corrección oficial de una opinión ni castigo por una línea editorial crítica.
El derecho de las audiencias tiene base constitucional, pero convive con la libertad de expresión y con la prohibición de la censura previa. La legitimidad de los lineamientos dependerá de que ambas garantías se protejan al resolver casos concretos.
La aplicación definirá el alcance real
Sheinbaum reconoció que los lineamientos “siempre serán perfectibles”. Esa apertura será relevante cuando se conozcan sus primeros resultados: número de reclamaciones, tiempos de respuesta, criterios de las defensorías y resoluciones de la autoridad.
La independencia de quienes ejerzan la defensoría, la claridad de los procedimientos y la publicación de datos agregados permitirán evaluar si el sistema amplía el acceso del público a respuestas útiles. También deberán existir garantías de audiencia y criterios proporcionales antes de imponer una multa.
El reto no termina con la aprobación. La capacitación de prestadores, la accesibilidad de los canales de queja y una supervisión técnica —sin intervención editorial— serán determinantes para que la política cumpla su propósito.
Perspectiva editorial
Derechos de las audiencias y libertad editorial deben avanzar juntos
El derecho a presentar una inconformidad pierde sentido si el medio puede ignorarla indefinidamente. Por eso son valiosos los canales visibles, los plazos de atención y las respuestas fundadas.
Al mismo tiempo, una defensoría no debe transformarse en un filtro de contenidos ni en una vía de presión política. La libertad editorial exige que las críticas, las investigaciones y las opiniones puedan publicarse sin autorización oficial ni represalias.
La prueba del nuevo sistema será práctica: defensorías independientes, criterios públicos, debido proceso, sanciones proporcionales y reportes que permitan medir resultados. La protección a las audiencias será más sólida si se construye con transparencia y sin debilitar la pluralidad de los medios.
Fuentes consultadas
- La Jornada: declaraciones de Claudia Sheinbaum sobre respuestas, sanciones y censura.
- Comisión Reguladora de Telecomunicaciones: consulta pública del anteproyecto de lineamientos.
- La Jornada: aprobación de la CRT y posición de la industria de radio y televisión.
- Gobierno de México: conferencia sobre los lineamientos y los derechos de las audiencias.
